Querido fútbol

Cristina Campos

«Querido fútbol:


A veces, oscuro. A veces, más claro. Un objetivo, sucio y en desuso, me vigila mientras doy vueltas en mi habitación. La misma cámara que hace siete meses vivió aquel partido tan intenso, tan tuyo. Lo recuerdo como si fuese ayer. Nerviosa, comienzo a prepararlo todo con mimo, con la ilusión de quien se pone por primera vez unas botas y sale al verde. Hoy es un gran día para nosotros.


Al menos siete meses separan una foto de otra en mi mente. Qué huérfanos nos quedamos sin ti desde que el dolor, la devastación y la pena se instalaron en nuestra vida para acapar toda nuestra atención en los telediarios. Ya no se hablaban de goles, ni de protagonistas. Se apagó todo.
Cómo olvidar aquellos meses aguardando en casa, con la esperanza de volver a vernos algún día. Nuestra ruptura fue tan repentina, tan improvisada, que todo nos sobrepasó: los campeones, los ascensos, las decisiones y consecuencias. Todo se paró.


Siempre se ha dicho que “el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes”, pero en los que nos refugiamos en ti como una pasión irrefrenable, no sabemos vivirte de otra manera. Nos alimentamos de ti cada domingo con esos escasos pero necesarios 90 minutos.


Te garantizo que la espera para el futbolista, el entrenador y las directivas ha sido eterna e inevitable, pero ¿qué hay de los que te vemos con otro prisma? Los aficionados que recorren kilómetros por ti, los que dejamos planes y amigos por sacar tiempo para verte a ti. Y, en mi caso, los que unimos ambas condiciones y vemos el fútbol de forma privilegiada: a través de nuestros objetivos.

Cristina campos


Ojalá pudieras saber lo bonito que eres desde mi cámara. Ese gol que casi entra, esa rabia contenida en aquella celebración, esa asistencia justo en el momento preciso. Las instrucciones del míster que cambian el rumbo de un partido y el agua que refresca al futbolista. La encomiable e infravalorada labor de aquella persona, al que llaman utillero, cuando las luces se apagan. Lo difícil que es nuestro trabajo cuando el sol de octubre te dice adiós y los focos se encienden o cuando un futbolista no valora tu trabajo. Fútbol, tienes tanto que enseñarme todavía que no veo la hora de marcharme.


Todo el mundo se fija en nosotros, los fotógrafos, como auténticos seres mitológicos. Puedo notar las miradas de timidez antes de pedirme una foto o de envidia, por estar tan cerca de ti que casi puedo tocarte. Y qué razón, somos unos auténticos privilegiados.

Cristina Campos


Y aquí estoy de nuevo, siete meses después, para decirte que no sé vivir sin ti y que no quiero que me vuelvas a abandonar nunca más. Que, cámara en mano, prometo recorrerme los campos de tu fútbol, el modesto, para disfrutarte un año más si el maldito bicho nos lo permite. Y volveremos a cruzarnos en las gradas; veremos disfrutar de los abuelos y nietos compartiendo su tiempo juntos y a contagiarnos de la pasión de los aficionados que te ponen voz. Este año con más cuidado y responsabilidad que nunca. Aunque no lo parezca, los futboleros hemos salido más reforzados que nunca y hemos aprendido a valorarte como jamás lo habíamos hecho.


Prometo nunca más poner en duda mi amor por ti, regalarte los mejores momentos en forma de fotografía y disfrutar como una más del olor a hierba recién cortada, de las derrotas y de las victorias.
Porque, fútbol, debes saber que nosotros hemos sufrido y esperado mucho para volver a disfrutarte de nuevo. Por cierto, qué ganas tenía de decírtelo: Ahora en un rato nos vemos…¡Que comience la temporada 20/21!»

Autora: Cristina Campos

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