Ángel Cappa: Exilio, libertad…fútbol

Decía Jorge Luis Borges que la dictadura fomentaba la opresión, el servilismo, la crueldad y lo más abominable de todo, la estupidez. Argentina sufrió durante cerca de 7 años el llamado Proceso de Reorganización Nacional, una dictadura cívico-militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 y con el que se estima que desaparecieron más de 30.000 personas contrarios al régimen.

Club Olimpo

En el barrio popular de Villa Mitre, en Bahía Blanca, ciudad portuaria de la provincia de Buenos Aires, nació y creció Ángel Cappa, ex futbolista que desarrolló casi toda su carrera en el Club Olimpo de la ciudad con el que alcanzó cierta fama a nivel regional, y del que tuvo que retirarse tras exiliarse en 1978. De fuertes convicciones políticas, su claro enfrentamiento al régimen totalitario que ejercía el mando en el país puso en entredicho su propia vida. Militante del Peronismo de base, corriente de izquierdas del peronismo, durante la dictadura tuvo un papel muy activo. Una noche con el maletero de su vehículo cargado de panfletos reivindicativos contrarios al régimen, motivo más que suficiente para formar parte de la lista de desaparecidos de la época, es parado en un control militar. Al mostrar su documentación, el militar le reconoce como el centrocampista que durante 13 años defendió la camiseta del Club Olimpo y le deja pasar sin ser registrado. Esta vez la moneda salió cara. El fútbol le acababa de salvar la vida. Tras este suceso no quedaba otra opción, había que salir del país.

club olimpo

El exilio

Así, viaja hasta Europa sin olvidar la situación política que le obligó a abandonar Argentina. Ángel Cappa se convierte desde el exilio en un agente activo contra la dictadura. Junto a otros exiliados crean la revista Correo Argentino dónde se denunciaban las atrocidades que la dictadura cometía a diario y con la que se proponían boicotear el Mundial que se celebraría en Argentina en 1978. No lo consiguieron. Pero en su lucha por la libertad de su pueblo, una fecha queda marcada, el 22 de mayo de 1979. Ese día, en Berna (Suiza) se enfrentaron las selecciones finalistas del Mundial´78, Argentina y Holanda, en los actos de celebración del 75 aniversario de la FIFA. Ese día pasó a la historia porque un grupo de exiliados logró introducir en el estadio proclamas en contra del gobierno argentino. Entre ellas una pancarta con el texto “Videla asesino”.

Videla asesino

Esta pancarta era agitada por los aficionados argentinos cuando el juego se desarrollaba por la zona, sabedores de que el partido estaba siendo televisado en directo por la televisión argentina. Esas imágenes fueron vistas en todo el mundo, incluso en Argentina a pesar del intento del régimen de tapar la pancarta insertando publicidad de Les Luthiers durante la retransmisión. Objetivo cumplido, consiguieron dar visibilidad a la situación política que asolaba Argentina.

Durante el descanso del partido, Enrique Quintana, embajador argentino en Suiza y el resto de la comitiva presente en el estadio exhortaron a los organizadores que la selección albiceleste no saldría a disputar el segundo tiempo si no expulsaban a los opositores y sacaban los carteles del estadio. Ante esta situación, un grupo de policías bajó hasta la tribuna para requisar todo el material y expulsar a los asistentes. Sin embargo, se encontraron con una gran resistencia, no sólo de los exiliados argentinos allí presentes, si no del resto de asistentes, la mayoría de ellos latinoamericanos (uruguayos, chilenos, paraguayos, etc.) y suizos. Todos juntos reclamaron justicia. Una vez más, el fútbol ayudó a salvar vidas.

Angel Cappa

Libertad y fútbol

Filósofo, amante de la cultura y de ideales políticos muy arraigados, Ángel Cappa se ha convertido en uno de los mayores defensores de las libertades individuales y eso se refleja en su predilección por el fútbol de toque y fantasía en el que el jugador tiene libertad de acción y de movimiento. Importa más el cómo se llega al objetivo que el objetivo en sí. Quizás, esa lucha contra la dictadura que le hizo huir de su país tenga algo que ver. O tal vez resuenen las palabras del filósofo mexicano Antonio Caso para el que “la dictadura va contra la esencia de la cultura, porque la libertad es la primera y fundamental condición que la hace posible”. Sea como fuese y cómo dice Mario Vargas Llosa, las dictaduras deben ser combatidas sin contemplaciones, por todos los medios a nuestro alcance. El fútbol es una de ellas. Que así sea.

AUTOR: Informe Pirri

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